lunes, febrero 27

Dios me dio la vida

He nacido de Destino, mal llamado partícula, y de su vientre raquítico vine planeando sin rumbo a caer en tus brazos.
Con un trueno sonoro, mal llamado llanto, rompí en esta casa el silencio, vine a despertar canciones que del Sol no dicen nada, canciones en mi nombre que tus hombros soportaban.
Y en cada verso tuyo un paso, en cada rima mía que trazo voy perdiendo el destino, me voy abriendo yo paso. Delineando la suerte porque tus canciones mienten: nada dicen del Sol, nada dicen de dios.

(este sólo me lo entiendo yo, se agradecen las caras extrañadas)

Tengo estas ganas de ser noche

Escribí tu nombre con tu láser
en mi pared.
Imborrable
de la memoria,
y te perdí al segundo siguiente,
y yo me perdí como un niño
en tu ausencia.
En mi memoria.