miércoles, diciembre 31

la tarde era tan perfecta

Al momento del golpe que terminaría con su vida entendió muchas cosas y quiso saber muchas otras. Sintió las miradas sobre él, escuchó los gritos. Vio los ojos, aspiró los alientos. Ojos llenos de miedo, alientos llenos de sueños. ¿Y qué hay de sus sueños? No importaba, nada importaba. Sólo el sol. El sol que le llenaba la cara mientras yacía sobre el pavimento. El segundo que duró su último respiro fue el momento que había esperado toda su vida. El atardecer era perfecto en esa esquina de Santiago.

sábado, diciembre 13

La noche se hizo de día.

EnlaceUbicóse la noche en el día y todo estuvo perdido. Las miradas iban de un lado a otro buscando las respuestas, con cada mirada yo me voy perdiendo más. ¿Es que nadie lo ha visto? ¿Cómo le miras, cómo le amas? Sólo yo sé que todo es una careta, que para tí no hay quien valga. Y como si la noche fuese el día, la ilusión sigue desarrollándose. ¿Es que nadie se dio cuenta? ¿Es que nadie dirá nada? Hace horas que el sol te llena la cara: como me miras, ¿me amas? Deseo la noche. La noche me hace libre. Para llorar. Para gritar. Entre tantas almas desarmadas, yo sé que tú no dirás nada, única persona que ha oído mi llamada. La noche rompió barreras, y me resigno a que de día esté presente también mi agonía: Como le miras, debe ser que no me amas.

viernes, octubre 24

La Máquina (Capítulo 3: La Cosa)

La cosa exuda magia por cada milímetro, la cosa es pequeña para todo lo que contiene y significa (no es más grande que un corazón enamorado, es decir, más o menos... un metro cúbico). La cosa está viva. Quizás no como lo que acostumbramos en nuestro mundo a llamar viva, pero sí respira, sí late, sí se mueve. No se enamorará, pero ha hecho que Alicia se enamore de ella, y eso dice mucho. Esta cosa exige atención. Si la pusiéramos en nuestro mundo, en la montaña más alta, la más escarpada y la más oculta, no podríamos pasar sin mirar a la montaña, preguntándonos maravillados quien ha sido el ser que ha esculpido semejante belleza, sin saber que es una diminuta porción de su tamaño la que despierta tal admiración. No pasaría mucho tiempo antes de que algunos empezaran a escalar "esa" montaña, y al llegar arriba el capaz, después de millones de escaladores muertos quizás, moriría también él de regocijo, sin antes pronunciar las palabras: "Alicia es un ser superior".

La Máquina (capítulo 2: el ático)

Lo primero que noté cuando entré al ático es que éste era de proporciones más grandes de las que un ático debiera ser, las paredes eran de un tono rosa coral desteñido muy raro, rarísimo en una casa como la de Alicia, donde todas las paredes de los cuartos permitidos son de un blanco inmaculado... Me estoy dando vueltas en datos sin importancia, que no nos llevarán a ninguna parte en la historia, así que mejor seguimos.
Lo primero que notó Alicia cuando entró al ático fue la ausencia de un techo cubriendo la habitación. Lo segundo fue la ausencia del ruido que venía sintiendo hace ya varias horas mientras subía las escaleras: la lluvia, que caía sonando estripitosamente en los techos del resto de la casa ahora era atraída suavemente por un pequeño tubo dorado colocado en una esquina de la habitación, y dirigiéndose hacia la tercera cosa en que se fijó la jóven.
La "cosa" era magnífica, de tan elaborada fabricación que Alicia pensó en las complicaciones que le significaría adquirir unos ojos verdes incluso más grandes que los suyos, ya que los había abierto hasta sus límites cuando entró y vio el ático, pero luego decidió que no iba a ser posible, que no existirían en ninguna parte un par de ojos lo suficientemente grandes para expresar lo que esa cosa le hacía sentir.

La Máquina (capítulo 1: introducción a Alicia)

Ella se dormía con el sonido del motor del viejo Wolksvagen de su padre. ¿Y qué no la hacía dormir en un mundo tan poco apto para un ser como ella?
Creció, y se dio cuenta un día del mundo, y quiso llorar, y lloró, y para que sus lágrimas no fueran en vano las juntó en un vaso que luego llevaba a la fuente del jardín para que los pajaros las bebieran. Y ¡que pájaros más bendecidos!, si sólo pudiera yo tocarle la sombra, si su aliento pudiera capturar un segundo.
Alicia siguió creciendo hasta alcanzar la edad de trece, y a sus trece lo decidió: subiría al ático al que le había prohibido subir su padre, en el que él se gastaba horas y horas.
Era un día gris, se podía oler la lluvia entre las piedras , la olían los pájaros (sólo los que habían bebido sus lágrimas) y volaban a refugiarse.
Alicia esperó a que su padre le cantará el cumpleaños con torta de fresas y le diera su regalo: un libro que Alicia seguramente ya había leído en los ojos del viejo (autoayuda) y tuvo que esperar aún más para que éste saliera al trabajo, entonces subió, peldaño, peldaño... Una hora por cada uno, ya que el miedo la consumía, hasta que tocó el pomo de la puerta y ésta se abrió como si hubiera sabido que ella venía.

martes, octubre 14

je t'aime aussi

Mis ojos se encienden con palabras que no sabes leer.
Sí, el problema soy yo. Te lo grita la gente, te lo grita mi piel.
lo susurran los grillos, ¿por qué no yo también?
sí, debería gritarlo de una vez, pero soy tan imbecil
y como una continuación de lo que pasa por mi mente,
y sin saber qué hace, tu boca al fin grita: También te amo yo
y mis ojos se encienden: "Aprendiste a leer"

martes, septiembre 30

¿Y si no...?

Me encerré. Me encerré para salir de la rutina, y me encerré en una capilla pequeña , en el rincón más escondido, y escuché. Y escuché un llanto, y luego varios más, y vi como las puertas se abrían y como entraba el muerto, y luego vi a los amigos y luego vi el llanto, y risas solapadas, y risas tapadas por el llanto, el cucucheo ajeno. La tristeza en fin, y luego se llevaron al muerto, y como arrastrándola se llevaron a la viuda, y luego el silencio. Y harto del silencio y del olor a lágrimas salí de mi escondite, y de la capilla... y llegué al mundo, y no escuché llanto ni risas, solo un griterío inmenso que anunciaba que todo seguía intacto después del funeral, y me encerré. En un mundo gigante.

martes, septiembre 9

La Niebla

No se dió cuenta, pero la niebla empezó a caer apenas cerró la puerta, apenas decidió que se marchaba de casa.
Corrió al único lugar que se le ocurrió: un sitio baldío, un parque de diversiones para su imaginación a unas cuadras de su, ahora, ex-hogar. La niebla sigue bajando, preparándose.
Nuestro héroe la nota por primera vez, y le gusta, camina rápido, decidido va adentrándose en ella, perdiéndose. Llega al punto donde no ve nada. Nada más que la niebla, tan densa ahora, que si se le ocurriera estirar el brazo hacia adelante, tendría problemas para verse la mano siquiera. Se relaja... así es como debe ser. Estoy completamente solo, nadie me ve. Repasa sus pensamientos, y se tensa completo, ¿Nadie me ve?
Su corazón da un vuelco. Va a correr, pero es tarde. Una segunda figura se adivina lista ya para atacar entre la niebla.

el paréntesis

guardó bajo la alfombra todo lo que siempre quiso
y se dispuso a salir, a sabiendas de que no volvería nunca.

miércoles, agosto 20

¿Qué pasó en Trachimbrod?¿Quién es Augustine?

Y de pronto la vi a Sammy Davis Junior Junior corriendo por la playa de tormenta, toda sola. Me ladra que su dueño... se murió, se suicidó. Me ladra que a los perros no les salen las lágrimas aunque quieran, y no les queda más que correr, y correr y correr hasta encontrar la muerte (y ojalá, por favor, ruega a Dios que no sea en Trachimbrod. Pero ésto no lo ladra, se lo veo en los ojos, secos como soles, soles a punto de ser apagados por una lluvia que no llega nunca.)

Oye callémonos ya

Oye aquí viene la brisa transparente y el canto que la acompaña siempre enciende la radio callémonos ya y gritemos por siempre a esta luna azul a esta noche azul y a la manta azul que nos cubre y lo hace todo, bueno, azul exceptuando a la brisa que viene aquí tan transparente y al canto que la acompaña siempre y a tí toda rosa toda piel y toda azul de nuevo Oye aquí viene la brisa y las trompetas que la anuncian ya no son tan transparentes y a los dragones que la encienden se les están achicando las alas y esta noche ya no es azul y tu no eres toda piel
Oye, sonó el reloj...y a la vida hay que partir. Y la brisa que te acompaña ahora es pequeña, pequeña. Como de una puerta dejada abierta. A la rutina.

...eres polvo en los zapatos

Es de polvo lo que construyes y vas dejando la vida atrás. De polvo lo que pisas, y la mano que me das.
¿Quién diría que te necesitaría tan poco? ¡¿Qué las verdades se rebelarían contra mí?!
Cuento pies, esta vez. Porque las alas se hacen hasta de papel, y el papel, como el polvo, no sirve para realidades.
Y por hoy es todo lo que tengo que decirte, y me sacudo...

sábado, agosto 16

La niña gitana, la auténtica niña gitana, deslizó una nota en la mano de mi abuelo adolescente, pero en medio de la conmoción, el papel cayó al suelo, siendo sucesivamente pateado -por Libby, por Lista, por Omeler, por el pescadero sin nombre- hasta alcanzar el extremo opuesto de la mesa, donde fue a descansar bajo un vaso de vino volcado que lo mantuvo a salvo bajo sus faldas hasta la noche, cuando un grupo de gitanas recogieron el vaso y barrieron la nota (junto con los restos de comida, la tierra de los centros de flores y montañas de polvo), arrojándolo todo a una inmensa bolsa de papel que otra gitana se encargó de colocar en la puerta de la casa. A la mañana siguiente, la bolsa de papel fue recogida por el basurero obsesivo-compulsivo Feigel B, llevada a un campo al otro lado del río - campo que sería, en poco tiempo, el escenario de la primera ejecución de judíos en masa de Kovel- y quemada junto con centenares de bolsas, que, en tres cuartas partes, contenían basura de la boda. Las llamas, dedos amarillos y rojos, alcanzaron el cielo. El humo se extendió cual dosel sobre los campos próximos, causando que muchos Anillos de Ardisht -los fumadores compulsivos- tosieran, porque cada humo es distinto y requiere un proceso de habituación. Parte de la ceniza que quedó fue tragada por el suelo. El resto se lo llevo la lluvia hacia el fondo del río Brod.
La nota decía: Cambia
Todo está iluminado - ¡El banquete nupcial fue tan extraordinario!
(fragmento)

miércoles, agosto 13

100 años de S.O.S


-¿Cuándo fue que pasó? Que para mí ya no eres más que el término de Agosto.-

Con un poco de tristeza te digo adiós, Agosto. Ya no vuelves nunca más. Por lo menos aquí, ya no eres bienvenido. ¿Es que no ves los árboles? (tan floridos, tan FLORIDOS) Dime que entiendes lo que digo, no quiero visitas inesperadas, no quiero cartas que me devuelvan a agosto, ¡no las mandes Agosto, no las abro nunca más!
No eres ya más que una mancha en la camisa, roja sangre, que cae del árbol (tan florido, tan FLORIDO), rosa sangre, rosa blanca, blanca blanca. No hay mancha
Y no hay agosto, Agosto, ya no más. Nunca más.

Persecusiones

Y que te enteraras así nunca estuvo en mis planes.
Y comienza la persecusión. Y se me ennegrecen las manos.
Y cada detalle es insulto, y cada paso es mentira.
Y en cada cara yo veo: miedo, rabia, desilusión.
Y no me duele nada, nada, hasta que llego a tí.
Y nunca lo esperé de tí. Nunca así, nunca así.

precipitaciones

Era como la primera vez que nos vimos: tiritabas y a ratos no te salía la voz. Quise darte un beso, pero no encontre la mejilla. Entonces lo entendí, hoy es el último día.
Unas pocas palabras te sueltan la verdad de la boca, y no queda más. Te levantas de la cama y me das un beso frío, el más frío. El frío y luego tu ausencia.
Precipitaciones todo el día, anuncian por la tele.

sábado, julio 5

Cielos rosas son finales felices, o la muerte inminente.

Doménico moriría por ella. La mira con esos ojos que lo dicen todo, la mira tratando de decirle que ELLA ES TODO PARA ÉL.
Josefina no lo mira, Josefina sólo mira un punto en el vacío y se pregunta entre tantas otras cosas si ella será su vida completa, si él moriría por ella, si...
¿Qué es eso? ¿Me pareció ver un brillo de terror en los ojos de Josefina? ¿O era de emoción? ¿¡Qué has visto Josefina!? Como si me hubiera escuchado, dice:
- El cielo...¡Está rosa! ¡Completamente rosa!
Y así es Josefina, la tarde se ha ruborizado (por haber tenido que formar parte de esta situación), y ojalá no lo hubieras notado, así a lo mejor te hubieras fijado más en el auto, en la máquina del infierno que viene hacia tí a toda velocidad.
Doménico moriría por ella.

Coraje, decía mi abuela, es lo que le falta a ese mocoso.

Consciente de las consecuencias por primera vez, quiso que parara. De veras lo quiso, de veras lo quiso, pidió con todas sus fuerzas a quién sabe quien que por favor, le dejara regresar. Que cambiaría, que sólo necesitaba otra oportunidad.
Muy tarde, le responden, el cielo es para los que no se acobardan, y es muy tarde también para volver a estar muerto.

La vida es una puta muy difícil de entender.

Golpe contra la muralla, estoy quebrado. No como vidrio, sino como corazón, y ni siquiera, más bien como un guijarro que después de tantos miles de años solo, no recuerda la piedra madre. Quebrado, como si se hablara del canto del ave que se corta por la bala que baja del cielo. Quebrado y sin recordar lo que es estar completo. Sin sentido, sin decirlo.

jueves, junio 26

love IS the way she moves.

Y por las calles dibujé mil corazones.
Esperando que algún día tu los rellenaras
con nuestras iniciales ...O algo así.



( "dibujé mil corazones" es de la dani :x )

sábado, junio 7

La noche en la punta de los dedos

Con cada beso yo me pierdo.
Con cada luna yo te pienso.
La muerte es tan transparente.
Tan, tan pálida. Como tu luna.
Carnicería, tu vida es luz.
Como de luna. Carnicería.
Muerta estás. Eres la luna.

domingo, abril 27

Caminatas.

En otoño le encantaba caminar jugando a pisar las hojas caídas.
En primavera; las flores que le producían esa maldita alergia.
En verano, cuando el sol reinaba los cielos, caminaba saltando, y pisando sólo en los lugares con sombra.
En invierno saltaba en las posas de agua. Y también en invierno, después de las nevadas, disfrutaba especialmente de pisar los cadáveres de judíos que sacaban de las cámaras de gas, sólo por una cosa de comodidad, para no enfríarse los pies.

lunes, abril 21

Ya no tengo ganas de escribir sobre tí.
Pero, dime: ¿qué escribo si no?

Mi pequeño farol.

Que se apaguen en el cielo las estrellas y ciudades.
Para poder ver mi pequeño farol, y así encontrar el camino.

Úrsula todavía no entiende el amor

"Hubiera sido lindo al menos sentirlo", se dice mientras el filo de la cuchilla le recorre las muñecas.

jueves, marzo 27

Mi problema con la vida.

Estimada (y sobrevalorada, pero aún así respetable) Vida:
¿Sería mucho pedirte que fueras todo el año como agosto, o como una tarde lluviosa (si fuera una tarde lluviosa de agosto, tanto mejor)?
Lo que pasa es que me empiezo a dar cuenta de que sin un poco de nostalgia no vivo (y si no vivo no hay razón para que tú seas mi vida, por supuesto), y de que los "te amo" ocasionales (vacíos, repetidos) ya no sirven para nada más que para hacerme vomitar un tanto.
¿Crees que pudieras reinvertarte/me para que todos (en realidad, sólo yo) pudiéramos volar? Así no necesitaría de la lluvia, ni tendría que esperar agosto para sentirme como mierda.
...No creo que haya nada más triste que volar (y lo más triste es que nunca sabré si no hay nada más triste) y ver a tus amigos riendo sin tí, conversando de la vida. Ver a tu madre llorar en el jardín por los sueños que no fueron y los que ya no están...
Como sea, volviendo a eso de ser como agosto... no te pido que juegues con el tiempo, sé que es imposible, no soy ningún loco. Pero aún así, sería importante que (cuanto antes puedas) sangraras unas cuantas gotas de lluvia, que estoy que muero.

martes, febrero 26

promesas, promesas...

Hoy es uno de esos días en que la vida es más vida, y siento que podría estar horas y horas prometiendote las cosas más incoherentes.
Podría, por ejemplo, prometerte la luna, e imaginar que ningún hombre la ha prometido antes, podría prometer no dejarte nunca (aunque ambos sepamos que lo haré en unos pocos minutos), prometerte que el sol no es más que un graaaaan espejo que refleja tus ojos.
Y prometerte que mi boca... no toca tu boca, y que te amaré por siempre, no importando donde esté, pero soy un cobarde, y se me está haciendo tarde.

miércoles, febrero 20

No eres tú...

Somos totalmente distintos y no me quiero dar cuenta. Porque si me doy cuenta, me duele. Y cuando duele, te necesito aquí. Y cuando estas aquí te quiero más cerca. Y cuando estás cerca no eres tú, eres totalmente distinta... y yo no me quiero dar cuenta aún.

sábado, enero 5

Nave Espacial

todas las noches la misma ventana, la misma cama y la luna, que aunque viajemos todo el día parece estar en el mismo lugar. Esto es el espacio, baby.