Hoy es uno de esos días en que la vida es más vida, y siento que podría estar horas y horas prometiendote las cosas más incoherentes.
Podría, por ejemplo, prometerte la luna, e imaginar que ningún hombre la ha prometido antes, podría prometer no dejarte nunca (aunque ambos sepamos que lo haré en unos pocos minutos), prometerte que el sol no es más que un graaaaan espejo que refleja tus ojos.
Y prometerte que mi boca... no toca tu boca, y que te amaré por siempre, no importando donde esté, pero soy un cobarde, y se me está haciendo tarde.
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