Corre y deja que el frío rompa en tu cara. Rompe barreras, abre dimensiones, crúzalas todas en un chasquido, con los ojos cerrados y las manos abiertas. Con el pelo en slow motion y el corazón latiendo sólo una vez eterna... hasta llegar a Nueva York, y de ahí al cielo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario