Pongo el reloj a las 7 sabiendo que mañana es otro día más sin tí. Me escondo en la rutina, el parche para mi herida es la gente, pero la gente, como tú para mí, no sirve para nada bueno. Y te recuerdo sin excusas, con los brazos aún abiertos, y te sueño mil veces estando mejor sin mí. Hoy soy eternamente el segundo que me llevó a perderte, hoy quiero saber que no estoy bien sin tí. Sueño mil otros besos esta noche, espaldas que no me corresponden porque no eres tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario