Consciente de las consecuencias por primera vez, quiso que parara. De veras lo quiso, de veras lo quiso, pidió con todas sus fuerzas a quién sabe quien que por favor, le dejara regresar. Que cambiaría, que sólo necesitaba otra oportunidad.
Muy tarde, le responden, el cielo es para los que no se acobardan, y es muy tarde también para volver a estar muerto.
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