Vengo con los ojos vacíos y con los labios llenos. Mis manos van buscando unas manos entre muchas y de tanto que busco se me cansan los pies.
Vengo a ti a decir las cosas que no te alcancé a decir. Te tomo unas manos que no son tus manos. Mi corazón late porque transparente y ciego, agradece a su Dios tenerte al fin aquí.
Mis manos van buscando tu cuerpo entre el que te encontré y tu boca parece que me va creyendo.
Vengo cansado con el corazón quemando y las llamas que se me sueltan por la lengua te van hiriendo esta piel tuya que está aquí, descubriendo ante mis ojos lo que no está aquí.
Vengo a decirte las cosas que no son para ti. Que son para tus ojos si estuvieras aquí. Me miento con las manos una vez más. Sólo por ti. Sólo por ti si estuvieras aquí. Yo sé que vine a mentir.
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