Todas las noches, bajo las estrellas, el crimen se repetirá
Y todas las mañanas, bajo mi ventana, el alcohol al culpable callará.
Estarás perdida en el camino hacia el monte destino
Y tu cuerpo entre planicies de azufre se acurrucará.
¿Ves? Nunca creíste que el infierno fuera tan sereno.
Y nunca creíste que me extrañarías tanto, amor.
Un día nos habremos de encontrar, cuando yo empiece el viaje.
Será ese día que te encuentre otra vez, dormida entre flores,
Pensaré en tí y hasta donde nos ha traído la vida.
Nunca creí que te extrañaría tan poco, amor.
1 comentario:
Es un buen escrito, según yo... de los tres el mejor. Pero creo que refleja el momento exacto en el que uno cree no extrañar... por diversas situaciones en la vida. Pero apaga la luz de tu pieza... pon música y piensa en su nombre. Verás que te engañaste. O no era lo que amabas... o definitivamente no arrancarás su recuerdo de tus células neuronales.
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