Y que te enteraras así nunca estuvo en mis planes.
Y comienza la persecusión. Y se me ennegrecen las manos.
Y cada detalle es insulto, y cada paso es mentira.
Y en cada cara yo veo: miedo, rabia, desilusión.
Y no me duele nada, nada, hasta que llego a tí.
Y nunca lo esperé de tí. Nunca así, nunca así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario